Ecopetrol es la única que sale airosa en el vecindario, mientras que Pdvsa cierra campos, Pemex fusiona sus filiales y Petrobras vende parte de su cadena de estaciones de servicio

 

Fusiones, compras, ventas y nuevas exploraciones son algunas de las cartas que han jugado las petroleras de la región para llegar a un punto de eficiencia que les permita salir airosas un año más en medio de la volatilidad de los precios del petróleo.

 

La economía global en el último año, ha mostrado síntomas de debilidad, que se traducen claramente en una ralentización de la inversión, incluida también la que hacen las petroleras.

 

Uno de los ejemplos más recientes son los anuncios de Pemex, la estatal mexicana que en el primer trimestre de este año presentó pérdidas por US$1.867 millones. Para contrarrestar este golpe, una de las estrategias fue llevar a cabo la fusión de Pemex Exploración y Producción (PEP) con Perforación y Servicios (PPS), y de Pemex Transformación Industrial (TRI) con Etileno.

 

 

Su competencia brasilera, Petrobras, que reportó ingresos por US$21.229 millones, también ha movida sus fichas para optimizar la operación. Una de ellas es que optó por vender 25% de su participación en su cadena de estaciones de gasolina con la que espera obtener US$10.000 millones. Sumado a esto, informó la venta de cuatro de sus refinerías entre las que están incluidas: Landulpho Alves (Rlam), Presidente Getulio Vargas (Repar) y Alberto Pasqualini (Refap).

 

Al norte de la región, Petróleos de Venezuela (Pdvsa) llegó a medidas extremas como el cierre de ciertos campos que no son tan rentables. Esto se suma a otros problemas como enfrentar las fallas eléctricas en el mayor complejo refinador, Amuay y Cardón, parte del Centro de Refinación Paraguaná, que ya opera por debajo de su capacidad instalada.

 

Y al otro extremo, problemas financieros e investigaciones judiciales contra la petrolera YPF de Argentina, interpuesta por Petersen Energía Inversora, también han sido un obstáculo para que el sector tenga un amplio avance económico.

 

Julián Cárdenas, analista senior de Protección, explicó que la debilidad económica es una amenaza, pero “por un lado, vemos que los bancos centrales pueden actuar para contener a desaceleración y evitar un colapso de los precios de las materias primas. Una respuesta de un banco central como la Reserva Federal de los Estados Unidos eventualmente podría traducirse en debilidad del dólar que, a su vez, nominalmente, tendría un efecto favorable en los precios, por ejemplo, del crudo”.

 

Felipe Bayón, presidente de Ecopetrol, afirmó que esta es una empresa que “salió fortalecida de la crisis de bajos precios gracias a un exitoso proceso de transformación que nos llevó a replantear la manera de hacer las cosas. Entre 2015, cuando la empresa inició su programa de transformación, y el primer trimestre de 2019, se lograron eficiencias estructurales equivalentes a $10,2 billones”.

 

Estrategias como la firma de dos contratos de exploración y producción en el Caribe colombiano, el éxito exploratorio en el pozo delimitador Jaspe-8 y el interés en offshore, hicieron que la colombiana reportara ingresos por US$15,9 billones en el primer trimestre de este año.

 

Fuente: Laura Fernanda Bolaños R. – www.larepublica.co

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Publicar comentario