El presidente de Cerrejón, Guillermo Fonseca, dijo que el mercado local está desaprovechando los recursos que le da el carbón

 

Los últimos años no han sido fáciles para Cerrejón, empresa de BHP-Glencore-AngloAmerican, y que ha aportado 30 de las 90 millones de toneladas de carbón que exporta el país al año. Este es un valor representativo no solo para la industria, sino para el total de exportaciones.

 

Sobre el futuro de la mina, que enfrenta dos situaciones retadoras, (la primera, una demanda que está estudiando el Consejo de Estado, que busca frenar la operación; y la segunda, la baja demanda del mineral), el presidente de Cerrejón, Guillermo Fonseca, explicó los caminos que tienen y dijo que si bien es cierto que el carbón está destinado a desaparecer, esto no pasará por varias décadas y hasta que ocurra Colombia está perdiendo la oportunidad se sacar valor de sus recursos.

 

¿Qué está pasando en el Cerrejón? ¿Hay una posibilidad real de que en el corto plazo no haya más producción?

Antes de responder la pregunta, queremos recordarle al país la importancia de sus reservas de carbón y de Cerrejón. La idea es contar las oportunidades que hay y cuáles son los retos para aprovecharlas, porque creo que el país se acostumbro a que tenía esos activos, que daban beneficios, pero como nos pasa a todos los seres humanos, se nos olvidó de dónde vienen y los descuidamos, y lo que hoy vemos es que Colombia está desaprovechando sus recursos de carbón y los va a perder.

 

Sobre el futuro, el sector del carbón térmico es uno que ya entendió que va a desaparecer y eso ha llevado a que la demanda de carbón deje de crecer, pero esa desaparición debe hacerse de una forma sostenible y responsable. Además, porque creemos que todavía faltan décadas para que eso pase, lo cual es importante porque abre una ventana de oportunidades para Colombia. Aún tenemos varias décadas para capturar el valor de las reservas de carbón.

 

¿Qué tan rápido desaparecerá el mercado?

Las transacciones, entre lo que se importa y se exporta, suman casi 1.000 millones de toneladas al año, que a número gruesos 20% va al Atlántico y 80% a Asia. Y principalmente el mercado del Atlántico se está contrayendo, el del Pacífico crece y el neto se está quedando quieto.

 

Así que siguen las 1.000 millones, pero el mercado del Atlántico, que es el que a nosotros nos interesa, se está construyendo muy rápido y los pronósticos hablan de que para 2025 ese mercado puede llegar a la mitad. ¿Cuánto puede quedar para Cerrejón? Apostamos por décadas, inclusive se pudo ver en la reunión de la Naciones Unidas que los líderes mundiales movieron la fecha para que eso pasara a 2050, pero tiene que ser una transición ordenada para que sea sostenible.

 

¿Y se podría buscar el mercado del Pacífico?

 

Movernos al Pacífico o hacia abajo, hacia el mercado de Asia, prácticamente duplica los fletes, que ya significan entre una tercera y una cuarta parte de los costos y ahí ya se vuelve muy difícil competir. Y yo no veo ni al Gobierno ni a la opinión pública moviéndose de forma asertiva alrededor de este reto. Colombia tiene muchas más necesidades que oportunidades para atender y no se puede dar el lujo de escoger entre un modelo económico u otra.

 

Nosotros ya hemos comenzado algunas conversaciones con este Gobierno sabiendo que el mercado del carbón va a desaparecer, reconociendo que tenemos suficientes reservas para 30 años. Entonces, la pregunta es ¿por qué el Gobierno no está diseñando una política de lo que hemos llamado de aceleración de captura de valor? El Gobierno debe tomar conciencia de que va a perder esas reservas, por lo que sería bueno que diseñe una política que le permita a este sector, no solo a Cerrejón, migrar hacia el Asia, ayudándonos de alguna forma a competir con nuestra estructura de costos.

 

¿Qué otras trabas hay?

No sé por qué uno evita hablar de eso, pero lo que vemos es un ataque de la oposición al modelo económico del país, que particularmente se hace a la minería, al carbón y a Cerrejón; que es supremamente vulnerable y frágil en ese sentido, porque es una de las minas a tajo abierto más grandes del mundo, es una compañía cuyos accionistas son multinacionales, está en La Guajira, que es un sitio muy débil y muy atrasado en Colombia. Entonces, hay un ataque permanente.

 

Y hay un debate abierto y político, donde la izquierda dice el modelo económico extractivo de Colombia es equivocado y esto está teniendo una serie de impactos que no son convenientes para el país, ya que más bien propone cambiarlo por un modelo basado en la agricultura, en la ganadería y en el turismo. Y claro, hay que reconocer que al país le ha faltado cumplir con ese objetivo de diversificación, todos estamos de acuerdo que deberíamos diversificarnos hacia allá, o tener los dos modelos, pero lo que vemos es que ese pensamiento de izquierda, solo ataca a las industrias extractivas y no propone soluciones. Además, el país no está tomando conciencia que con ese ataque los empleos sufren, los ingresos fiscales sufren y las regalías sufren. Solo Cerrejón representa 50% del PIB de la Guajira, por lo que el impacto sería inmenso.

 

Sobre este punto, ¿qué pasa si el Consejo de Estado admite frenar la operación?

Una de las repercusiones de la demanda de nulidad del Plan de Manejo Ambiental es que pueden llevar al cierre de Cerrejón 15 años antes de lo que se debería cerrar, si es que la concesión no se extiende. Las concesiones se vencen en 2034 y nosotros creemos que inclusive se puede extender y renovar, pero si esa demanda llegase a ser exitosa, el cierre llegaría antes.

 

Es posible que en este mes se dé la noticia de que las medidas cautelares son aceptadas, ahí nos cerrarían la operación preventivamente mientras deciden de fondo. Pero si eso pasa, mientras toman la decisión, que puede tomar cinco o seis años, la operación no aguantaría y Cerrejón terminaría su historia este año.

 

¿Pero están tranquilos?

Hemos cumplido con la ley y estamos tranquilos de que las instituciones ambientales hacen bien su trabajo, nos monitorean y nos vigilan, pero nos preocupa que los fallos que hemos visto de las Cortes últimamente no solo se acogen a la ley vigente en su momento, sino que incluyen principios actuales, que no hacían parte del marco legislativo anterior. Entonces, eso es lo que nos preocupa y por eso salimos en realidad a contarle a la opinión pública lo que está pasando.

 

Hablando de los precios, ¿qué tanto los ha afectado?

Nos ha afectado muchísimo. El precio al principio del año estaba en US$86 y en dos meses cayó por debajo de US$40. Ahora ha repuntado un poco y está en US$42-US$45, pero sigue por debajo del punto de equilibrio. Eso significa que Cerrejón perderá este año en flujo de caja US$170 millones. Así que para ajustarnos estamos reformulando la operación de la mina. Y como respuesta a aceptar que los precios se van a quedar ahí se tomó la decisión de reducir el tamaño de la mina.

 

Cerrejón producía 30 millones de toneladas y este año serán cerca de 26 millones. Y proyectamos que esa será nuestra producción los próximos cinco años. Estamos hablando de que la mina se está reduciendo 15%- 18% como resultado de lo estamos viendo.

 

Ya la reducción la estamos hacienda y para final de año estará terminada. Pero eso significa que, si Cerrejón emplea a cerca de 12.000 personas, entre 10% y 15% de esa fuerza laboral se perderá en La Guajira y en el Cesar.

 

Fuente: Lilian Mariño Espinosa – www.larepublica.co

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Post comment