La nación pasaría de 28,2 megavatios (MW) en 2018 a 2.500 MW antes de finalizar el 2022.

La nación sigue con el pie en el acelerador para el desarrollo de su política de transición energética. Por esta razón, multiplicará por cien su capacidad instalada para la generación de electricidad renovable no convencional antes de finalizar el 2023.

La meta llama la atención si se tiene en cuenta que en el 2018, la capacidad instalada del país en fuentes renovables de energía no superaba los 28,2 megavatios (MW) de capacidad instalada, y con contadas iniciativas que se ubicaban en los departamentos de La Guajira y Valle del Cauca.

Pero en poco mas de cuatro años el país ha dado pasos grandes en el sentido de desarrollar proyectos de fuentes limpias de electricidad. Así, en la actualidad hay en montaje 2.500 MW de capacidad instalada entre proyectos eólicos y solares y que estiman quedar listos antes del 31 de diciembre del 2022.

Las cuentas del Ministerio de Minas y Energía (MME) para el presente año es dejar prácticamente terminados 14 plantas de generación renovable a agosto, y en construcción en el segundo semestre otras 12.

“Hay un paquete de cuatro parques eólicos que comenzarán su montaje, o entrarán en operación antes de septiembre del presente año. Además de Guajira 1 que desarrolla Isagen, están los complejos Alpha y Beta a cargo de la multinacional portuguesa EDPR, y el tercero, también ubicado en esta zona del país es la segunda fase de Guajira 1, que iniciaría su etapa de construcción en marzo, y entraría en operación a inicios del tercer trimestre, y que en conjunto hacen conforman el complejo Wesp 1”, explicó Diego Mesa, ministro de Minas y Energía.

El funcionario subrayó que los cuatro parques eólicos se suman a tres plantas solares que en total le entregarán al país una capacidad instalada cercana a los 1.000 MW.

Pero el legado del Ejecutivo, con fecha al 31 de diciembre de 2023 es dejar listos dentro de la matriz de generación en capacidad instalada 4.584,3 MW entre complejos solares y parques eólicos.

Así, la herencia que se le deja al país con la reciente subasta de renovables son inversiones por $3,3 billones y la creación de más de 4.800 empleos, en 11 proyectos solares de generación eléctrica limpia en nueve departamentos: Atlántico, Córdoba, Magdalena, Antioquia, Caldas, Tolima, Norte de Santander, Cundinamarca y Meta.

“Es un hito muy importante saber que contamos con nuevos agentes que ingresan al mercado y entender que las reglas y el negocio de energía son atractivos para los inversionistas. Colombia contará ahora con 11 proyectos adicionales que diversifican la matriz energética del país, que nos permiten unos precios más eficientes para los usuarios. Contar con recursos no convencionales y complementarios a la matriz energética nos permiten una mejor oferta energética y seguir confiando en el sistema”, señaló Jorge Valencia, director ejecutivo de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg).

Por su parte, María Noemí Arboleda, gerente general de XM, indicó que “estos nuevos recursos, provenientes de fuentes de energías renovable no convencional, representan un incremento de 4.32% en la capacidad efectiva neta del Sistema actual, lo que sumado a los proyectos de generación de FERNC asignados en subastas previas, permiten incrementar en un 20.9% la capacidad proveniente de estas nuevas fuentes de generación en la matriz actual”.

Cabe recordar que a la fecha, el país cuenta 1.365 MW de energía solar y eólica que lograron asignaciones en la subasta de 2019, pero que al finalizar el 2023, la cantidad de megavatios de capacidad instalada en la matriz de generación será del 15%, si se tiene en cuenta que para el 2018 no era del 1%.

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